Falacia de autoridad y pseudociencia, los aliados del Covid19 en el Perú

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Estamos atravesando una situación muy complicada debido a la pandemia, y vemos como la desesperación y desesperanza nos está llevando a considerar, por instinto de supervivencia, tratamientos sin evidencia científica, corriendo el riesgo de terminar intoxicados o con secuelas. En la mayoría de casos de buena fe buscando proteger o curar a un ser querido. Esta decisión personal no debería ser promovida e incentivada, pues las políticas o directivas en salud pública tomadas por el gobierno deben siempre contar con evidencia científica de respaldo.  

“Más médicos fuman CAMEL que cualquier otro cigarrillo”. Publicidad que usa la imagen de un médico, su reputación y su autoridad en la sociedad como base de una campaña pro-cigarrillos. Sabemos ahora que es dañino para la salud pero se utilizaban artistas y profesionales para promocionar estos productos.

Pero ¿Cómo podrían llegar estos tratamientos a ser tomados en cuenta por un gobierno si no tienen evidencia científica? ¿La duda? ¿Hay que creer todo lo que nos dicen los científicos o médicos? En este artículo vamos a definir conceptos como la “Falacia de autoridad”, y la “Pseudociencia”, enmarcadas en nuestro contexto, pues es evidente que algunos tomadores de decisiones podrían ser sorprendidos. 

Algunos médicos en medios de comunicación de España brindaron información incorrecta, mal informando.

¿Qué es la falacia de autoridad? La falacia de autoridad es aceptar lo que diga alguna persona sin ofrecer resistencia, solo por que tiene prestigio o fama, es decir, sin pedir “Evidencia Científica” que sustente las afirmaciones (i.e. ciegamente). Por ejemplo un premio Nobel indicando que la homeopatía cura enfermedades o un médico o un artista conocido recetando medicamentos sin evidencia de su eficacia salvo algunos testimonios, etc. Suena conocido ¿no? Debemos tener mucho cuidado y no dejarnos llevar por el deseo de tener un tratamiento efectivo contra el COVID-19. Ante la desesperación popular, muchos intentarán vender productos “milagrosos” escondiéndose detrás de grados académicos o de pseudoterapias (terapias sin evidencia científica). 

Caricatura tomada de internet. Fuente: https://falacias.escepticos.es/index.php/falacia-ad-tubium/

Por lo tanto, si un médico, científico, investigador o artista nos ofrece un producto “milagroso” para curar el COVID-19, debemos preguntarnos si esta persona conoce del tema, tiene evidencia científica que lo avale o si solo se está aprovechando de su prestigio o autoridad. ¿Y que promueva tratamientos sin evidencia? Es poco profesional en caso fuera un medico o investigador, y dado el contexto de emergencia hasta peligroso. Se debe exigir la evidencia de sus afirmaciones, contrastar el tratamiento con otros especialistas, no tomar en cuenta sólo testimonios ni videos de fuentes no especializadas (youtube, facebook,…). Esto último debe ser tomado en cuenta muy seriamente por los medios de comunicación masivos, para no mal informar. Existen productos que ingeridos en gran cantidad, o sin el control médico pueden generar daños y no deben ser promovidos, menos por el gobierno. “En este contexto y en un país donde los recursos son limitados, se deberían utilizar para reforzar aquello que salva vidas” (De la entrevista al Dr. Percy Mayta con el Dr. Elmer Huerta, link: https://www.youtube.com/watch?v=p4Dsr5vRZkM&feature=share&fbclid=IwAR3M-zGxbi7okG912jUyPDmKxd2a5i4ZfljDpBsYWFdcbSe5Dtu_TyqlpTs ). 

¿Un investigador queda descalificado al hacerlo? Desde nuestro punto de vista, podría existir un conflicto de intereses o sesgo que motive al investigador a sentar cierta posición sin la evidencia científica del caso. Estos casos deberían ser analizados en una comisión de Concytec, para tomar las medidas correctivas necesarias, partiendo de normas de ética profesional en ciencia. ¿Existe un manual o protocolo a seguir en el Perú? De no ser así, sería una buena oportunidad para considerar su importancia y tomarlo en cuenta. Un caso conocido internacionalmente es aquel  del Sr. Montagnier en Francia, premio Nobel que fue retirado de la academia nacional de ciencias 

https://www.abc.es/ciencia/abci-enfermedad-nobel-cuando-premiados-abrazan-racismo-pseudociencia-o-aliens-201910130135_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F

Caricatura tomada de internet.
Caricatura tomada de internet.

¿Qué es pseudociencia? Es aquella afirmación, creencia o práctica que es presentada como científica, pero que en realidad no lo es porque no se apoya en el método científico (también se la conoce como falsa ciencia)1 y tampoco ha pasado filtros de calidad independientes. El método científico es un método de experimentación que se utiliza para realizar observaciones, plantear hipótesis y responder preguntas llegando a conclusiones.

¿Qué podría ser considerado mal uso de la ciencia o mala práctica en ciencia? Es la carencia o poca rigurosidad en la aplicación del método científico y se caracteriza por ofrecer resultados inciertos o de baja confianza. De forma general no reúne los requisitos de calidad y novedad que exigen las revistas científicas, no se pueden reproducir bajo las mismas condiciones y suelen expresar sus conclusiones de forma ambigua2. Estas producen información que podría beneficiar a alguien o a un grupo particular, desde los mismos investigadores que la han publicado hasta quienes han encargado el estudio1-3. Por tal motivo, la validación de los resultados por especialistas independientes es también de crucial importancia en toda investigación. Un ejemplo conocido internacionalmente de mala práctica en ciencia se produjo hace unos años. Dentro de un laboratorio se publicaron varios artículos científicos en revistas de alto impacto, sin embargo sus resultados no pudieron ser reproducidos por investigadores independientes. Esto produjo la sanción del investigador involucrado (link1, link2). Más ejemplos de este tipo se pueden encontrar en el siguiente enlace, link3. Estos casos representan a una minoría ínfima, pero existen. 

En nuestro contexto, la prescripción o recomendación del uso de dióxido de cloro, por ejemplo, es una forma de mal uso de la ciencia. No existen estudios publicados en revistas científicas sobre su aplicación para la prevención de la infección por  SARS-CoV-2 y el tratamiento del COVID-194, por el contrario, existe bastante documentación sobre por qué no se debe de usar4,5. Existen publicaciones sobre estudios realizados en relación al uso del dióxido de cloro, pero estos estudios están referidos a su aplicación con otros objetivos (por ejemplo,  limpieza de superficies externas y sangre), por ese motivo no deberíamos extrapolar los resultados de esas publicaciones a su uso en el tratamiento del COVID-19 en seres humanos. Además, deberíamos dudar de su eficacia pues es un producto que se promociona hace varios años como la cura de varias enfermedades (como el Cáncer, Alzheimer, VIH, etc) sin ningún fundamento científico. Recordemos siempre que testimonios no es sinónimo de evidencia, especialmente si hay alta probabilidad de curarnos con otros productos (o ninguno). Falacia de autoridad + Pseudociencia, muy peligroso. Podemos extrapolar esto a productos de protección como el gel desinfectante, mascarillas de protección, etc.

Las terapias alternativas sin evidencia científica buscan ganar seguidores mostrando expositores de diferentes países. Algunos sin apellidos, algunos sin grados académicos.
Los logos de los auspiciadores generalmente son de empresas o asociaciones. No centros de investigación.

Hay investigadores o profesionales de la salud que están promoviendo como tratamiento al dióxido de cloro, al mismo tiempo que indicarían que hay que evaluar e investigar si cura o no el COVID-19. Recordemos que participar en investigaciones médicas no es lo mismo que recibir atención médica. Aquí  nos planteamos las siguientes preguntas ¿Todos los médicos son investigadores? ¿En qué se diferencia la investigación médica de la atención médica? ¿Existen riesgos?

¿Qué es la atención médica?

El objetivo de la atención médica, también llamada “atención de la salud”, es la prevención, educación, protección y/o detección de enfermedades o dolencias. Cuando visitamos a una persona que nos provee de atención médica, como un médico (de diferentes especialidades), dentista, enfermero, nutricionista, fisioterapeuta u otro profesional de atención médica para sus necesidades personales de salud, está recibiendo atención médica. Nuestro proveedor de atención médica escucha nuestras inquietudes, preguntas y realiza pruebas para descubrir la causa de nuestras dolencias. También comparte los resultados de las pruebas con nosotros y nos ayuda a comprender lo que significan. Nosotros comentamos sobre las opciones y el proveedor nos ayuda a decidir el tratamiento, hay consenso. Cuando una persona recibe atención médica se le llama “paciente”.

¿Qué es la investigación médica?

La investigación médica ayuda a que los médicos e investigadores no médicos conozcan más sobre la salud y las enfermedades en los seres humanos. También les permite conocer mejores maneras de prevenir y tratar enfermedades. Si decidimos participar en un estudio de investigación, podemos ayudar a otras personas en el futuro. Sin embargo, el estudio no necesariamente será efectivo i.e. no nos ayudará con nuestras necesidades de salud en ese momento. Cuando participamos en un estudio de investigación, nos pueden llamar “participante de investigación”, “sujeto de investigación o de estudio” o “voluntario de investigación”. Como participantes de un estudio ayudamos a los investigadores a probar medicamentos, tratamientos y procedimientos nuevos o experimentales. Los participantes son una parte importante de la investigación médica. Los investigadores no podrían crear nuevas maneras de prevenir, conocer o tratar las enfermedades y afecciones sin nuestra ayuda y participación. Los riesgos de ser voluntario como en el caso de vacunas o tratamientos deben ser informados y aceptados por el voluntario

 Tabla 1. ¿En qué se diferencia la investigación médica de la atención médica?

  Investigación médica Atención médica
¿Por qué se realiza? Para responder una pregunta específica sobre una enfermedad, una afección, un medicamento, un dispositivo o un procedimiento que afecta la salud. Para ayudarlo con sus necesidades personales de atención médica.
¿Quién o quiénes la realizan? Personas denominadas investigadores, que pueden ser médicos o no, pero que han recibido formación para llevar adelante este tipo de estudios. Médicos, que son personas que se han formado estudiando medicina en una universidad y que además deben de estar habilitados por el Colegio Médico del Perú
Usted se conoce como… Participante de investigación, sujeto de investigación, sujeto de estudio o voluntario de investigación. Paciente.
¿Quién se beneficia y cuándo? Las personas en el futuro. Usted puede beneficiarse o no. Usted y ahora.
¿Cuán certero es el resultado? Los investigadores no saben si lo que estudian funciona mejor o peor que los tratamientos actuales. Los proveedores de atención médica ofrecen tratamientos que se han probado. Son aceptados como seguros y eficaces.

 

Por lo tanto, un médico o proveedor de atención de salud no necesariamente está involucrado en temas de investigación científica, en sus protocolos y métodos. En nuestro contexto, la falacia de autoridad también podría recaer en ellos, por lo que siempre hay que pedir la evidencia científica a los tratamientos para estar seguros del respaldo científico detrás de ellos. 

La auto-medicación puede ser muy peligrosa. Fuente: https://www.clarin.com/

Dado que, debemos tener en cuenta que todo tratamiento que se prescribe en la atención de salud, debe estar basado en una guía de práctica clínica y/o en un consenso científico médico basado en evidencia.

Quisiéramos terminar indicando que actualmente existen investigadores o profesionales que, utilizando su posición frente a la sociedad (falacia de autoridad), estarían intentando introducir tratamientos y recomendaciones sin fundamento científico (pseudociencia). Instamos a las autoridades competentes (colegios profesionales, investigadores, CONCYTEC, etc.) a tomar las medidas necesarias por el bienestar de la población y a los responsables de las políticas públicas en salud a proponerlas partiendo de la evidencia científica. 

Artículo elaborado para Científicos.pe por

  • Nahuel Monteblanco, PhD, IRAMIS/SPEC, CEA Saclay Francia.
  • Juan Carlos Hurtado MD, PhD(c),
  • Williams Savero Torres, PhD. Instituto Catalan de Nanociencia y Nanotecnologia (Icn2), Barcelona, España,
  • Gary Salazar Rondón,MSc. Regulatory and pharmacogivilance Specialist, Corporación Laboratorios Labo’Life, Mallorca, España.

*Este articulo, como de costumbre estará mejorando con el paso de los días y las contribuciones.

Referencias

  1. Casino, G. (17 de enero 2020). IntraMed. Escepticemia. Contra la mala ciencia. Accedido por última vez el 27 de julio 2020. https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=90253
  2. Gortazar C, De La Fuente J, Garde J (30 de julio 2019). The Conversation. Cómo distinguir entre buena ciencia, mala ciencia y pseudociencia. Accedido por última vez el 27 de julio 2020. https://theconversation.com/como-distinguir-entre-buena-ciencia-mala-ciencia-y-pseudociencia-120776 
  3. Casino, Gonzalo. Pseudoscience and bad science in biomedicine: Analysis of evidence, health risks, and media dissemination. Mètode Science Studies Journal – Annual Review, [S.l.], dec. 2017. ISSN 2174-9221. Available at: https://ojs.uv.es/index.php/Metode/article/view/10019. Date accessed: 27 july 2020. doi:http://dx.doi.org/10.7203/metode.8.10019. Artículo en castellano: https://metode.es/wp-content/uploads/2017/12/95_086_esp.pdf
  4. REPORTE BREVE N° 34 Uso de dióxido de cloro para el tratamiento de pacientes con diagnóstico de COVID-19.  Seguro Social de Salud – ESSALUD. Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud e Investigación. 19 de julio 2020. http://www.essalud.gob.pe/ietsi/pdfs/covid_19/RB34_dioxidodecloro_19Julio_editado.pdf.#
  5. Alerta DIGEMID Nº 41- 2019. MINISTERIO DE SALUD Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas. Accedido por última vez el 27 de julio 2020. http:/
  6. /www.digemid.minsa.gob.pe/UpLoad/UpLoaded/PDF/Alertas/2019/ALERTA_41-19.pdf?fbclid=IwAR1dfiU7HjIx_OuEHMpFvYg2ZFZaIJ0IysFerszCW4KTiA_u5aEfPmAZ3uU
  7. https://www.paho.org/en/documents/recommendation-regarding-use-ivermectin-treatment-covid-19
  8. https://www.fda.gov/consumers/articulos-en-espanol/peligro-no-beba-la-solucion-mineral-milagrosa-o-productos-similares
  9. http://www.digemid.minsa.gob.pe/UpLoad/UpLoaded/PDF/Comunicados/2020/C38_2020-07-22.pdf

# Se pueden consultar otras publicaciones relacionadas al COVID-19 es la página: http://www.essalud.gob.pe/ietsi/eval_prod_farm_otros_covid19_report.html