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El sutil negocio del desarrollo de tesis y artículos científicos 

                                                                                                                                                                     “El infierno está empedrado de buenas intenciones”                                                                                                                                  San Bernardo de Claraval

La segunda fecha de la conferencia de científicos peruanos se desarrollaba de la mejor manera en el antiguo auditorio de la Universidad. Era media mañana y el momento de la presentación de las investigaciones en formato de pósters iniciaba. La comunidad de investigadores y estudiantes interactuaban alrededor de temas como el cambio climático, física de partículas, nanotecnología, etc, siempre muy bien presentadas y con gran entusiasmo por sus autores. Marcela Gutierrez, con un café peruano en mano se encontraba al lado del suyo, ubicado en el número 2206. Su póster, explicaba los resultados de su tercer año de doctorado en el País Vasco. Ella se estaba formando como investigadora en temas de descontaminación ambiental y su segundo artículo en colaboración con varias instituciones europeas ya había sido aceptado en una revista, lo que le daba más confianza de presentar el póster. Todo transcurría bastante bien, algunos investigadores le habían pedido mantener el contacto para postular a fondos y poner en práctica sus propuestas en nuestro país.

Sin buscarlo, una conversación de muy cerca llamó la atención de Marcela. El presentador del póster vecino hablando en voz alta señalaba lo siguente:  “Nosotros buscamos recolectar los trabajos de tesis que los docentes tienen empolvados en sus cajones para publicarlos como artículos científicos, nosotros llamamos a esto sacar un producto. Así contribuimos a que la Universidad suba en los rankings, el docente podrá pedir bonos por publicar y mejoraremos la investigación peruana. Formaremos al docente en investigación. Somos un centro de investigación que también ofrece postdoctorados”. El último sorbo de café le supo amargo a Marcela y dió paso a una serie de preguntas que mentalmente se formulaba. ¿Realmente esta empresa está aportando a la investigación peruana? ¿Publican en revistas importantes o en revistas de baja calidad, les importa más la cantidad que la calidad? ¿Investigadores de carrera están ofreciendo este servicio o son investigadores que no realizan investigacion en centros de alto nivel? ¿Los miembros de esta empresa se colocarían como coautores en los artículos?

Por unos segundos Marcela sintió ansiedad, pues la promoción de esta empresa en un ambiente académico, con publicidad, fotos y videos era algo que ella no hubiera podido imaginar. Los organizadores fueron sorprendidos por lo que pudo averiguar. Su reacción intentó ser mesurada, pero fue proporcional al tamaño de las dudas que le generaba lo que estaba escuchando. Como anécdota, algunas semanas más tarde ya en San Sebastián, volvió a tener contacto con esta empresa por email, pero esta vez para indicarles que retiren de las redes sociales las fotos que sin su permiso habían tomado de ella frente al poster de la empresa, con el café peruano en mano, mientras discrepaba con el representante*.

¿De dónde nace todo esto? ¿Qué está sucediendo?

Haber estudiado hasta hace poco en una universidad pública de provincia le ha dado a Marcela la experiencia necesaria como para entender el escenario actual en el sistema universitario y de CTI con respecto a este tema. Es más que evidente que gran parte de las universidades peruanas tiene limitaciones de personal calificado en investigación, por lo que se publica poco desde sus laboratorios. Un porcentaje importante de docentes no tienen doctorado o experiencia reciente en investigación de alto nivel, a pesar de realizarla con muy buena voluntad y obteniendo resultados que muchas veces sorprenden por las limitaciones propias del medio. Resultado: Docentes buscan ayuda para publicar las investigaciones de sus alumnos, las que resultan de trabajos de tesis de grado o posgrado.

Además, en muchas universidades el proceso para insertar estudiantes en grupos de investigación formados es limitado y la asesoría al estudiante en tesis es poco eficiente o no existe. Sumemos a esto que en un porcentaje importante de universidades no hay suficientes asesores a disposición, y su tiempo es limitado. Los cursos de metodología de la investigación no cumplen con el objetivo en la práctica. Este punto es principalmente crítico y sensible en los posgrados. Se ha perdido la noción de la seriedad con la que hay que asumir el realizar una tesis. Resultado: Estudiantes pagan por asesorías de tesis (a todo nivel) reciben abiertamente ofertas de escritura completa de tesis por parte de las empresas. La tesis se realizan grupalmente como trabajos de carrera y los asesores tienen una cantidad inaudita de tesistas por año, por lo tanto baja la calidad de los trabajos al destinar poco tiempo a ellos.

Figura 1. Afiche fotografiado alfrente de una universidad peruana de la capital. Testimonio de ex-trabajador de una empresa.

Por un lado Concytec ha buscado ordenar el cuerpo de investigadores en categorías mediante un conjunto de reglas y puntajes[1], que de buena fe buscan posicionar a los mejores investigadores peruanos, frente a las instituciones, fondos concursables y proyectos. Este es el Registro Nacional Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica (RENACYT), donde “Se clasifica a los investigadores en siete niveles más un nivel de Investigador Distinguido según el puntaje obtenido por el grado académico o nivel de estudios, generación y relevancia del conocimiento científico y/o tecnológico producido, y la formación de recursos humanos (asesorías)”. Y en paralelo, la Ley Universitaria va fomentando la investigación en las universidades ha puesto reglas claras sobre los requisitos necesarios para ser docente o  docente-investigador y por lo tanto acceder a bonos. En ambos casos, ya sea para subir la calificación en el registro o para lograr bonificaciones, los grados académicos, publicaciones, asesorías, patentes, etc, son necesarios[2]. Resultado: Estudiantes y docentes pagan por desarrollo de tesis o artículos científicos en revistas de poco impacto. La cantidad se impone frente a la calidad. Se incluyen co-autores a gusto del cliente y en algunos casos, los miembros de las empresas que escriben los artículos se incluyen.

Marcela va encontrando respuestas. Estas empresas han encontrado un nicho de mercado que genera una falsa realidad, una falsa satisfacción. Nuestro sistema de CTI y los efectos de la Ley universitaria se verán afectados al no estar generando un circuito de creación de conocimiento, autosostenible y que funcione correctamente, a prueba de nosotros mismos. La desafortunada frase “Así contribuimos a que la Universidad suba en los rankings, el docente podrá pedir bonos por publicar y mejoraremos la investigación peruana” parece más el sueño que tiene un paciente desahuciado bajo los efectos de la morfina que algún día despertará y se dará cuenta de la realidad.

Es importante indicar que si bien es importante como formación profesional el realizar investigación, para conocer el método científico, generar pensamiento crítico y entender cómo funciona la ciencia, no todos vamos a ser investigadores, por lo que la obligatoriedad debe estar ligada a las posibilidades de llevar esto con éxito dentro de la entidad, evitando plagios, copias y estafas. Nos preguntamos ¿Por qué tenemos tantas tesis con copias o plagios? Definitivamente el sistema no funciona correctamente.

¿Qué ofrecen estas empresas para terminar la tesis o mejorar en el ranking RENACYT?

Sus productos se encuentran dentro de los puntos débiles de control de nuestro sistema de CTI y de educación, en donde se hace difícil hacer un seguimiento y se confía de la buena fe de los estudiantes y compromiso de los docentes. Ese espacio en donde el código de ética de CONCYTEC no entra a jugar un rol. Por ejemplo:

  • Asesoría o desarrollo de Tesis: Es ya conocido lo que está sucediendo. Las asesorías podrían transformarse fácilmente en desarrollos engañando a las Universidades. Basta con pasear un poco frente a las universidades para encontrar anuncios de escritura de tesis. Nos preguntamos si tantas tesis con el mismo formato en universidades cuestionadas y de políticos cuestionados no serán resultado del mal trabajo de estos asesores. Esto es solamente especulación. 
  • Artículos científicos: Como hemos mencionado, para poder aumentar nuestra calificación como Investigador RENACYT, los docentes deben publicar (libros, artículos, patentar etc), ese es el objetivo, se ha creado una demanda y por lo tanto un mercado de servicios. Recordemos que un investigador de carrera o docente-investigador profesional no necesita más ayuda que la de sus co-autores para redactar artículos que son resultado de sus investigaciones**. La investigación científica a nivel profesional implica el poder comunicarla, al menos entre sus colegas especialistas, si no es así, podemos dudar de su capacidad. ¿Cómo van a formar a las nuevas generaciones? 
  • Postdocs: Para nuestra sorpresa han aparecido empresas que ofrecen postdoctorados. Esto se viene dando desde hace varios años.  desde hace varios años ya, la aparición de empresas que obtienen sus beneficios en la venta de cursos y talleres de formación científica de docentes y estudiantes. Nuestros amigos de @Ojopublico han publicado un trabajo de investigación al respecto, ver en este link. Recordemos que el postdoc no es un grado ni un título académico, es un trabajo enmarcado en una investigación, por lo que es remunerado. Aquí un ejemplo de oferta: Facebook
  • Coautoría: Lo último que hemos encontrado en redes es la posibilidad de ser incluido en un artículo científico pagando a una empresa que se encarga de que esto sea posible.

Figura 2. Publicidad en redes sociales y/o páginas Web. Captura de pantalla donde resaltamos lo mas interesante. Se observa el testimonio de un ex-trabajador de una de estas empresas.

Haciendo una búsqueda ligera en redes sociales podemos observar que la oferta y la demanda se encuentra a la vista de todas las autoridades competentes, figura 1. Si desea conocer cómo comunican los investigadores sus trabajos de investigación y sus resultados, pueden dar un vistazo al siguiente artículo en el siguiente enlace, link. Es aquí en donde la oferta y la demanda pasa por encima de la ética profesional. Necesitamos que los estudiantes tengan una plana docente y de investigadores medianamente a disposición. 

Figura 3. Publicidad en redes sociales y/o páginas Web. Captura de pantalla donde resaltamos lo mas interesante. 

Algunos ejemplos de empresas que brindan diferentes servicios (las empresas de esta lista no estarían necesariamente fomentando desarrollos de tesis o de artículos, salvo que lo indique explícitamente):

Generalmente, al menos en los laboratorios de investigación en los que he tenido la oportunidad de trabajar, los coautores están relacionados directamente con la investigación o el proyecto. Es importante indicar que en varios videos en redes sociales de algunas de estas empresas se observaría cómo se refuerza la idea que el co-autor también es la persona que redacta o traduce. Algo inaudito pues es la esencia de la investigación la que genera la autoría. 

Nos preguntamos, ¿Los especialistas de estas empresas se colocan como coautores? Podríamos listar algunos indicios que nos llevarían a sospechar:

  • Si encontramos en RENACYT que los dueños de estas empresas, trabajadores o investigadores, publican áreas que no son de su especialidad o publican en diferentes temas que no tienen relación alguna. Los invitamos a buscarlos en el siguiente link Registro de Investigadores – RENACYT (concytec.gob.pe). De paso busca a tu profesor o a tu investigador favorito.
  • Si en artículos aparecen como co-autores personas  que no tienen una filiación relacionada a alguna  al tema de la investigación, podría también ser un indicio.
  • Si estas mismas personas publican artículos como cancha en un año, también podría ser un indicio de co-autorías producto de servicios.
  • Han creado sus propias revistas en donde enviar sus propias publicaciones.

Podemos proponer dos medidas (a la ligera pues no es el objetivo de este post) que ayudarían a filtrar mejor a los investigadores RENACYT y reducir este negocio:

  • Filtros por cuartiles Q1 y Q2 para los investigadores. Esto reduciría la búsqueda de la cantidad por la calidad (de alguna forma no perfecta). Tendríamos un número menor de investigadores con estas publicaciones, pero reduciremos los investigadores con artículos como cancha. 
  • Separar por áreas del conocimiento el RENACYT, para que como comunidad se pueda identificar y reconocer la calidad académica. El trabajo en comunidad y con ayuda de quienes no se encuentran envueltos en el ecosistema de CTI peruano ayudaría a identificar a los mejores cuadros, con proyectos y sin encuadernarnos en el numero de artículos o el grado academico como indicadores únicos a tener en cuenta. 

¿Qué investigadores y qué nivel de investigación necesitamos? 

Recordemos el camino que siguen los investigadores en sistemas de CTI que funcionan medianamente bien desde hace varias décadas, ver figura 3. De esta figura se desprende que: 

  • (i) la formación en investigación científica de alto nivel generalmente se realiza durante el doctorado y se amplía y refuerza durante los posdoctorados. Es en esta etapa donde se empieza a generar la producción científica de los nuevos investigadores (artículos, capítulos de libros, patentes, proyectos, etc.) formándose en ello.
  • (ii) Un investigador de carrera ha realizado con éxito las etapas correspondientes, está ahora apto para formar a las nuevas generaciones de investigadores y no necesariamente es docente universitario. Nuestro sistema requiere desde estudiantes de doctorado (para lo cual hay que tener programas de doctorado competitivos y con calidad), postdocs, hasta llegar a investigadores principales.

Figura 3. Linea del tiempo y etapas dentro de la academia

Debe ser una prioridad del gobierno poder insertar investigadores con experiencia, para que colaboren en la formación de las nuevas generaciones y sean un soporte de aquellos dentro del ecosistema de CTI en universidades. Esto pasa por presupuesto, y políticas públicas establecidas. No olvidemos esta última reflexión que resume el sentimiento de muchos académicos que ven con mucha tristeza como “Hoy en día nos estamos limitando a buscar el cartón o diploma como símbolo de calidad profesional, lo que ha generado que poco importe la forma de obtenerlo y menos aún nuestra real capacidad” (@silamud75). 

Para finalizar nos preguntamos lo siguiente ¿Las empresas hacen bien su trabajo? ¿Sería posible identificar a los clientes? ¿Son acaso los plagios en las tesis que han salido a la luz pública, un mal servicio? ¿Es posible identificar a los reales autores de artículos científicos? Solo recordarles que cualquier información que nos ayude a evidenciar el mal uso de las asesorías será bienvenido. 

Nahuel Monteblanco, PhD

*Recordemos que la pseudociencia y las terapias sin evidencia buscan validarse utilizando ciertos métodos. Uno de estos es acercándose a la ciencia y/o a la comunidad universitaria en espacios académicos. Buscan debatir de igual a igual pretendiendo dar la impresión de cumplir con metodologías y contar con evidencia científica. Un ejemplo son los grupos que promueven el creacionismo como teoría científica, pues vienen realizando debates en universidades peruanas, que ofrecen poca o ninguna resistencia, o el caso del agua piramidal donde se usaban los laboratorios de una universidad pública. En este caso esta empresa buscaba validarse en un ambiente académico. (No confundamos teoria – hechos con evidencia-  de hipotesis – suposiciones-). Una universidad que forma médicos le abre las puertas a la pseudociencia – Salud con lupa

**En algunos países con sistemas de CTI maduros es poco usual que se use por ejemplo el servicio de traducción al inglés o un servicio en donde empresas dan forma a los artículos para determinadas revistas de alto impacto. De ninguna manera escriben el artículo o se incluyen en la autoría.

Referencias

[1] Registro Nacional Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica (Renacyt)

[2] https://twitter.com/MaytaTristan/status/1335969716435869697?t=RWcoYBFgXgK9c2lDgFqSRg&s=19